Primera Iglesia Presbiteriana de Bogotá
Desde 1856 dando testimonio en Colombia
SERVICIOS Y HORARIOS 
 
DOMINGOS
Oración:
9:30 am - 10:00 am

Escuela Dominical para Adultos:
10:00 am - 10:30 am

Escuela Dominical para Niños:
10:00 am - 12:00 m

Culto Mayor:
10:30 am - 12:30 pm

MIERCOLES
Devocional:
6:00 pm - 6:30 pm

Estudio Bíblico:
6:30 pm - 8:00 pm

Calle 24 No. 5 - 43
Sitio Web:
E-mail:
Teléfonos: 
300 4082 / 341 4629
Celulares:
Iglesia: 319 214 8030
Cifal: 319 214 8031

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Bogotá, D. C. - Colombia


 

ESTUDIO BÍBLICO
Miércoles 6:30 p. m. - Anexos del templo


 
20 de Agosto de 2017 
Vigésimo Primer Domingo del Tiempo Ordinario
Lecturas

Bíblicas
Antiguo Testamento:
Salmos, 85: 1 - 13
Nuevo Testamento:
Juan, 3: 21 y 8: 32
El tema de la prédica de este domingo: 
"¿Por qué la verdad y no la mentira?"

 
Llamamiento a la adoración


 
Confesión
 
 
Declaración del Amor de Dios
 
 
Dios, nuestro Padre, habita en su santo templo, en el firmamento está su morada. Sus ojos contemplan a los hombres. El Señor está cerca de los que buscan el amor y la verdad. Dios, nuestro Padre espera a los que se desvían tras la mentira. Porque Dios es Luz y verdad y su Amor acompaña al hombre que le busca y le sigue.

Salmo 11: 4,5,7

Amado Padre Celestial, buenos días. Es un privilegio estar en Tu Casa de Oración; un verdadero honor celebrar Tu Nombre.

En medio de nuestros afanes cotidianos, olvidamos con frecuencia lo que es en realidad importante. Lo  que, para Ti, Padre, es lo más valioso.

Sí, Señor, confundimos la verdad con la mentira, el bien con el mal, la luz con la oscuridad y el allá con el acá.

Insistimos en empobrecernos, mientras nos enriquecemos; luchamos por sobresalir mientras nos escondemos de la verdad. Insistimos en mentir, mientras nos ofende que nos mientan.

Dios Eterno, ten misericordia de nosotros Tus hijos. Permite que Tu Esencia que es Amor y Verdad, se manifieste en nosotros con toda fuerza y poder. ¡Hágase en nosotros tu Voluntad!
 
Señor, Tú me has librado de enemigos poderosos que procuran mi mal y mi desdicha, hombres que se consideran más fuertes que yo. Padre, Tú me has protegido, me has librado del mal. ¡Me has salvado porque me amas!

En tu presencia hay consuelo, en tu presencia hay amor; al buscar tu corazón, encontramos paz y gozo; en tu presencia, Oh Señor.