Primera Iglesia Presbiteriana de Bogotá
Desde 1856 dando testimonio en Colombia
SERVICIOS Y HORARIOS 
 
DOMINGOS
Oración:
9:30 am - 10:00 am

Escuela Dominical para Adultos:
10:00 am - 10:30 am

Escuela Dominical para Niños:
10:00 am - 12:00 m

Culto Mayor:
10:30 am - 12:30 pm

MIERCOLES
Devocional:
6:00 pm - 6:30 pm

Estudio Bíblico:
6:30 pm - 8:00 pm

Calle 24 No. 5 - 43
Sitio Web:
E-mail:
Teléfonos: 
300 4082 / 562 1824
Celulares:
Iglesia: 319 214 8030
Cifal: 319 214 8031
Bogotá, D. C. - Colombia


 

ESTUDIO BÍBLICO
Miércoles 6:30 p. m. - Anexos del templo


 
25 de Septiembre de 2016 
Vigésimo Sexto Domingo del Tiempo Ordinario
Lecturas

Bíblicas
Antiguo Testamento:
Oseas 4: 4 - 6 
Nuevo Testamento:
 Apocalipsis, 2 : 2 - 17
El tema de la prédica de este domingo: 
"
Somos lo que comemos
"

 
Llamamiento a la adoración


 
Confesión
 
 
Declaración del Amor de Dios
 
 
Oh Señor y Padre nuestro, escucha a Tus hijos, Tú que estás en medio de querubines, llénanos cada día de Tu Poder, escucha nuestras súplicas y sé propicio a ellas. Padre de Amor eterno restáuranos; haz resplandecer Tu rostro sobre nosotros y seremos salvos.

Salmo 80: 1 - 3

 

 

 

Padre Dios te adoramos, esta mañana ofrecemos nuestra vida en gratitud y alabanza a Tu Bendito y Santo Nombre.

Reiteramos, como cada domingo, nuestro deseo de aprender de Ti, de saber de Tu voluntad y Amor eterno por nosotros.

Lamentamos profundamente haber cerrado nuestros oídos a Tu mensaje y no estar en conciencia para andar en Tus siempre sabias y edificantes Palabras.

Te rogamos que nos unjas con Tu Espíritu y nos des de comer del alimento que nutra y dé vida a nuestro ser.

Es muy interesante cómo se cumple, también espiritualmente, el refrán de los antiguos: “Somos lo que comemos”. Por favor Padre, aliméntanos de Ti… Queremos saber nuestro verdadero nombre. Amén.  

 
Mas Tú Señor, Dios misericordioso y clemente, en quien no hay asomo de ira; Tú que eres sólo Misericordia, Amor y Verdad, Tú eres nuestro Padre, desde ahora y para siempre. 

Yo te doy este día, Señor; yo te doy esta vida, Señor. De Tu mano yo quiero seguir, controlado por Ti al vivir.